UNA HISTORIA EN ESCENA

Con una trayectoria de 36 años el TEF se inicia en 1979, como un colectivo de jóvenes comprometidos con ideales de cambio social en beneficio de las clases populares. Se inscribe dentro de un fenómeno que recogió de cierta manera las banderas del teatro universitario y del movimiento teatral en general, un teatro de propuesta política que agudizó durante el gobierno de Julio Cesar Turbay Ayala (1978 – 1982), como reacción al estatuto de seguridad, que se destacó por las frecuentes violaciones a los derechos humanos, como torturas y desapariciones forzadas. De modo que quienes se lanzaron a las calles y a las plazas públicas con cortos actos performáticos sufrieron el acoso permanente de policías, quienes en ocasiones maltrataron a los primeros actores callejeros, los tomaron presos y ultrajaron sus enceres.

Durante los años 1981, 1982 y 1983 se realizaron tres versiones de la marcha del peso, donde por medio de personajes y música recorríamos las calles de Fontibón llevando música y arte a la comunidad buscando un apoyo económico para el sostenimiento de los que en esa época hacían parte de la agrupación, ya que vivir del teatro era por decirlo así, imposible, sin embargo esto no fue un obstáculo para continuar haciendo teatro.

 

Con la experiencia acogida y los aportes de directores como Gerardo Reyes, Carlos Julio Jaime, Benjamín Moncada, Carlos Araque, Camilo Ramírez y de compañeros que hasta el año 1993 trabajaron sosteniendo una dinámica involuntaria de ingreso y retiro constante, nos fuimos consolidando no solo como un grupo aficionado, sino en un grupo que posibilitaba materializar su sensibilidad. De esta manera, parques y  plazas públicas, fueron asaltados con gestos y mohines contra el aburrimiento de un fin de semana sin programa.

Dadas las Circunstancias generadas al final de esta época se desencadenó un momento de crisis, lo que ocasiono, un receso de cuatro años en el TEF.

 

Desde 1995 desarrollamos la técnica de las comparsas teatrales, proceso que a lo largo de unos años logro la reintegración del grupo; dentro de estos trabajos el uso de la fiesta, el carnaval, la música y la alegría, eran fundamentales, pero siempre llamando la atención y reflexionando sobre la situación social y política de nuestro país.

 

Con nuestras propuestas novedosas de festividad hemos participado de Festivales de Teatro como Manizales y el Iberoamericano en Bogotá, visitamos ciudades y pueblos a lo largo y ancho de la geografía latinoamericana. Gracias al trabajo y a la excelencia hemos sido acreedores por tres oportunidades del 1er lugar en el concurso metropolitano de comparsas que tradicionalmente se realiza cada año en Bogotá.

 

A partir de nuestros trabajos teatrales, acercamos a las comunidades populares a la apreciación y disfrute del  arte del teatro, contribuyendo a su formación en aspectos éticos y estéticos,  procurando contribuir al crecimiento espiritual y al afianzamiento de una nueva sensibilidad con principios  de solidaridad y cooperación en individuos y comunidades.

 

Creemos en la necesidad de buscar transformaciones profundas en la vida de nuestros pueblos en el ámbito de la cultura.

 

Como complemento a nuestro trabajo cultural, desde 2001 implementamos la metodología del teatro foro (teatro del oprimido) en la formación social de comunidades,  en especial con jóvenes abarcando una gran diversidad de temas.

 

Con esta metodología hemos participado en proyectos promovidos por ACNUR, UNFPA, Presidencia de la República, Secretaria de Cultura, Fundación Antonio Restrepo Barco, Secretaria Distrital de Salud,  Ministerio de protección social, Exxon Mobil, Car Cundinamarca, Fundación Oriéntame, Alcaldía Local, Hospital de Fontibón, Fundación Plan internacional, entre otras.  

40 AÑOS